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Capitulo 8
Belfegor abrasó a su hija, no pudo evitar sentirse furioso ante la apariencia de la chica, algo la había herido y fuese lo que fuese, se encargaría de acabar con su existencia, nadie se atrevia a lastimar lo que amaba sin salir victorioso.
Belfegor: Qué sucede pequeña?
Fenz; Por qué las cosas tienen que ser tan injustas? No es justo… (dijo mientras lagrimas salian de sus ojos y cada lagrimaba lograba aumentar mas su dolor)
Belfegor;…(la abrazo con fuerza y la abrasó con facilidad como si tratara de una pequeña y la acuno en sus brazos) la vida no es justo (respondió sinceramente)
Fenz; Tienes razón(sonriendo ironicamente)Por qué? Por qué tiene que ser tan tonto? tan necio…Yo lo quiero mucho
Belfegor; Siempre hay motivos que las cosas se lleven a cabo, no solo puedes ser tu quien desee que suceda (no le era agradable estar hablando de esos temas precisamente con su hija, pero no le quedaba alternativa)
Su hija solo se aferró mas al abrazo de su padre y no pudo decir nada porque el dolor y el cansancio hicieron que se quedara profundamente dormida.
El duque lanzó un suspiro, subió las escaleras con lentitud para no despertar a la joven demonio y la llevo hasta su habitación, la dejó en la cama con suavidad y la arropó, justo como cuando era una niña.
Al día siguiente, Fenz despertó aun cansada y sin animos de levantarse y mientras sus manos imaginaban que tocaban un piano, pensaba si soltarle o no la sopa a su padre
Fenz; Si lo no hago, estara más preocupado…Y si lo hago ardera y lo matara
Belfegor había pasado la noche en vela intentando imaginar que males aquejaban a su hija, algo estaba claro, era un hombre y eso no le agradaba, aun así su amor por ella lo hacía preocuparse, se había sumergido en el trabajo para evitar pensar en aquello, no estaba seguro de si Fenz le contaría lo sucedido
Al haber tomado una DIFICIL decisión, salió de su cuarto para buscar a su padre, conociendolo, debería estar en su estudio trabajando e ignorando el gruñido de su estomago se arma de valor y toco la puerta.
Fenz; Buenos días “papi” (el duque entendió que el termino “papi” era una suplica de que sea lo que diga, no se enojara al extremo) Debo decirte algo…pero si estas ocupado volveré más tarde
Belfegor: Pasa (intentando no parecer severo, dejó a un lado los papeles y estiro una mano en señal de bienvenida)
Fenz…(Cerro la puerta y se sentó en la silla más cercana a su padre) Por lo que ocurrió anoche…debiste imaginar la razón de mis lagrimas fue un hombre…Su nombre es Kalim y es…(intentando no ruborizarse, pero era imposible y el color rojo cereza invadió sus mejillas)mi primer amor(y a pesar de todo lo dijo con una sincera sonrisa lo conocí cuando estaba al cuidado de Baal por 400 años, recuerdas? Me lo presentó y me gusto mucho, en especial porque nunca me trató como la hija de un duque, sino por lo que soy…
El duque escucho todo aquello, tenía que ser Baal la causante de eso, aunque no lo era directamente, si lo era de forma indirecta, aun así, la idea de Fenz enamorada y sufriendo no era de su agrado.
Fenz: Te lo pido… (Poniendo carita de perro chihuahueño) No te enojes…No discutas con mi madre y No…Repito, No lo mates…Por favor
Él se había mantenido en silencio pensando las cosas, intentando no salir en busca del susodicho y romperle el cuello, solo de recordar la expresión de su hija lo enfurecía y Baal, ella era un asunto diferente, con ella ya arreglaría las cosas en su momento, observó a su hija con esa mirada que congelaba la sangre de los demonios.
Fenz; Por favor… (Rogó de nuevo) No te enojes…ni con mi madre, ni con Kalim…Porque a pesar que él hizo todas esas estupideces…Lo sigo queriendo
Belfegor; No uses ese tono conmigo, sabes que no funciona (advirtió) No merece más que la muerte, si insistes podría dulcificar un poco el castigo (su mirada era maliciosa)
Fenz: No! (levantándose) No padre…No le hagas nada…Si le pones un dedo encima…!
Belfegor; O si no qué? (la interrumpió y levantando una ceja)
Al oirlo hablar así le lleno una rabia y solo reacciono queriendo darle una bofetada, una bofetada que el duque detuvo fácilmente. Ambos se quedaron viendo hasta que ella cerró sus ojos ya que su mente la hacía imaginar como su padre matando, golpeando, descuartizando a Kalim…No sería capaz de soportarlo.
Fenz; Te odio!! Te odio!! (empujo a su padre para liberarse y se fue corriendo derramando unas lagrimas
Belfegor no hizo movimiento alguno, no tenía intención de seguirla, su naturaleza era salvaje y su pecado la ira, no eran cosas que pudiera controlar, cerró sus ojos intentando aclarar sus emociones, la felicidad de su hija se anteponía ante todo.
La joven se encerró en su cuarto, apoyandose en la pared. Respiraba agitadamente para calmar su rabia, luego camino hacia su closet y lo abrio. Cuando ella se enojaba con su padre, no le gustaba estar en aquella mansión, pero…a dónde irse? Dónde Neechan? No, aun no deseaba ver a Kalim ya que aun no estaba lista para verlo comprometido con Mia, entonces…
Fenz; Ya se…(murmuró, se le ocurrió un lugar, el único lugar donde él JAMAS pisaría)
Tomo un par de prendas y algunas cosas mas, lo metio todo en una maleta, y se dispuso a marcharse, se escabullo de la mansion con sumo cuidado, cuando estuvo lo suficientemente lejos para no ser detectada, desaparecio.
reaparecio en la mansion d ela lujuria confundiendose con las habitantes del lugar, sabia que su padre no iria a ese lugar, o tal vez si, decidio mantenerse oculta por el momento, necesitaba estar sola y pensar, pensar a cerca de todo aquello que lastimaba su espiritu, despues de todo la mansion era enorme.
_________________ la maldad esta rompiendo el balance
Ultima edición por chikag el Mar Feb 20, 2007 2:12 pm, editado 1 vez en total
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